EL VERDADERO AMOR ESTA EN DIOS

1 Jn 4:7-16

Primero quiero que vamos que es el amor para el mundo. lo cual llamaremos amor NATURAL.

El amor es un concepto universal relativo a la afinidad entre seres, definido de diversas formas según las diferentes ideologías y puntos de vista. De manera habitual, y fundamentalmente en Occidente, se interpreta como un sentimiento relacionado con el afecto y el apego, y resultante y productor de una serie de actitudes, emociones y experiencias. En el contexto filosófico, el amor es una virtud que representa todo el afecto, la bondad y la compasión del ser humano. También puede describirse como acciones dirigidas hacia otros y basadas en la compasión, o bien como acciones dirigidas hacia otros (o hacia uno mismo) y basadas en el afecto.1​

En español, la palabra amor (del latín, amor, -ōris) abarca una gran cantidad de sentimientos diferentes, desde el deseo pasional y de intimidad del amor romántico hasta la proximidad emocional asexual del amor familiar y el amor platónico,2​ y hasta la profunda devoción o unidad del amor religioso.3​ En este último terreno, trasciende del sentimiento y pasa a considerarse la manifestación de un estado del alma o de la mente, identificada en algunas religiones con Dios mismo o con la fuerza que mantiene unido el universo.

Las emociones asociadas al amor pueden ser extremadamente poderosas, llegando con frecuencia a ser irresistibles, y pueden ser tanto placenteras como dolorosas (sobre todo en el mundo occidental). El amor en sus diversas formas actúa como importante facilitador de las relaciones interpersonales y, debido a su importancia psicológica central, es uno de los temas más frecuentes en las artes creativas (cine, literatura, música).

Desde el punto de vista de la ciencia, lo que conocemos como amor parece ser un estado evolucionado del primitivo instinto de supervivencia, que mantenía a los seres humanos unidos y heroicos ante las amenazas y facilitaba la continuación de la especie mediante la reproducción.4​

La diversidad de usos y significados y la complejidad de los sentimientos que abarca hacen que el amor sea especialmente difícil de definir de un modo consistente, aunque, básicamente, el amor es interpretado de dos formas: bajo una concepción altruista, basada en la compasión y la colaboración, y bajo otra egoísta, basada en el interés individual y la rivalidad. El egoísmo suele estar relacionado con el cuerpo y el mundo material; el altruismo, con el alma y el mundo espiritual. Ambos son, según la ciencia actual, expresiones de procesos cerebrales que la evolución proporcionó al ser humano; la idea del alma, o de algo parecido al alma, probablemente apareció hace entre un millón y varios cientos de miles de años.5​

A menudo, sucede que individuos, grupos humanos o empresas disfrazan su comportamiento egoísta de altruismo; es lo que conocemos como hipocresía, y encontramos numerosos ejemplos de dicho comportamiento en la publicidad. Recíprocamente, también puede ocurrir que, en un ambiente egoísta, un comportamiento altruista se disfrace de egoísmo.

Dos formar de entender el amor humanamente:                                                                                                                                         Los seres humanos podemos desarrollar en esencia dos tipos de actitudes: bajo una de ellas somos altruistas y colaboradores, y bajo la otra somos egoístas y competidores. Existen personas totalmente polarizadas hacia una de las dos actitudes por voluntad propia; por ejemplo, los monjes budistas están totalmente volcados hacia el altruismo, y los practicantes del objetivismo, hacia el egoísmo. Y también existen personas que combinan ambas formas de ser, comportándose, unas veces, de forma altruista y colaboradora, otras, de forma egoísta y competitiva, y otras, de forma parcialmente altruista y competitiva.

LA BASE DEL AMOR FRETERNAL ES DIOS MISMO (1Jn 4:7-10)

Después de esto, veamos el texto que leímos: En el texto que leímos el escrito no esta hablando de un sentimiento o una emoción. el escritor está hablando de una persona. y como este mostro su amor para con todos nosotros.  Tomemos en cuenta que el escritor esta hablando de nosotros, los que estamos en Cristo

lo primero que vemos es una exhortación, a amarnos, unos a otros porque el amor es de Dios, después dice que el que ama, es porque ha nacido de nuevo, ósea a creído en Jesucristo y conoce a Dios.  #2 Y DESPUES DICE QUE EL QUE NO AMA NO A CONOCIDO A DIOS PORQUE DIOS ES AMOR.

EL AMOR DE DIOS PARA CON NOSOTROS LO LLEVO A ENTREGAR A SU HIJO POR NOSOTROS.                           EL AMOR DE CRISTO PARA CON NOSOTROS LO LLEVO A LA MUETE EN LA CRUZ POR NOSOTROS.                                                  ¿EL AMOR TUYO A DONDE TE ESTA LLEVANDO?

Pregunta: “¿Qué dice la biblia acerca del amor propio y de amarse a sí mismo?”

Respuesta: 
El amor como se describe en la biblia, es muy diferente del amor promovido por el mundo. El amor bíblico es desinteresado e incondicional, mientras que el amor del mundo se caracteriza por el egoísmo, vemos que el amor no existe aparte de Dios y que el verdadero amor sólo se puede experimentar por alguien que ha experimentado personalmente el amor de Dios:

Romanos 13:9-10, “Porque: No adulterarás, no matarás, no hurtarás, no dirás falso testimonio, no codiciarás, y cualquier otro mandamiento, en esta sentencia se resume: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. El amor no hace mal al prójimo; así que el cumplimiento de la ley es el amor”.

Juan 13:34-35, “Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros”.

1 Juan 4:16-19, “Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él. En esto se ha perfeccionado el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio; pues como él es, así somos nosotros en este mundo. En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor. Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero”.

La declaración “amarás a tu prójimo como a ti mismo” no es un comando para amarse a sí mismo. Es natural y normal quererse a sí mismo, es nuestra posición predeterminada. No hay falta de amor propio en nuestro mundo. El mandamiento “amarás a tu prójimo como a ti mismo”, esencialmente nos está diciendo que tratemos a otras personas, así como nos tratamos a nosotros mismos. La escritura nunca nos manda a amarnos a nosotros mismos; se da por sentado que ya lo hacemos. De hecho, las personas en su estado no regenerado se aman demasiado a sí mismos; ese es nuestro problema.

En la parábola de Jesús del buen samaritano, sólo hubo uno que demostró ser un verdadero prójimo para el hombre en necesidad: El samaritano (Lucas 10:30-37). Hubo otros dos, un sacerdote y un levita, que se negaron a ayudar al hombre necesitado. Su fracaso para demostrar amor al hombre herido no fue porque ellos a sí mismos se amaban muy poco; fue el resultado de amarse a sí mismos demasiado y, por tanto, poner sus intereses en primer lugar. El samaritano demostró un verdadero amor, dio de su tiempo, recursos y dinero sin pensar en sí mismo. Su enfoque era externo, no interno. Jesús presentó esta historia como una ilustración de lo que significa amar al prójimo como a uno mismo (Lucas 10:25-29).

Tenemos que quitar nuestros ojos de nosotros mismos y cuidar de otros. La madurez cristiana lo exige. “Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros” (Filipenses 2:3-4). Según este pasaje, amar a los demás requiere de humildad, además de valorar a las personas, y hacer un esfuerzo consciente para poner en primer lugar los intereses de los demás. Cualquier cosa menos que esto es egoísta y vano, y cae por debajo de la norma de Cristo.

Esto no debe interpretarse como que debemos vernos como “inútiles”. La biblia enseña que somos creados a imagen de Dios, y ese solo hecho nos da gran valor (ver Lucas 12:7). La perspectiva bíblica y equilibrada, es que somos una creación única de Dios, amados por Dios, a pesar de nuestro pecado, y redimidos por Cristo. En Su amor, podemos amar a los demás.

Amamos a los demás basados en el amor eterno de Dios por nosotros en Cristo. Como respuesta a este amor, lo compartimos con todos aquellos con quien tenemos contacto, es decir, nuestro “prójimo”. Alguien que está preocupado de que no se ama a sí mismo lo suficiente, tiene el enfoque equivocado. Su preocupación, bíblicamente, debería ser su amor a Dios y su amor por el prójimo. “El ego” es algo que queremos quitar de en medio para que podamos amar exteriormente como es debido.

En (1Cor 13) Tenemos una guía Practica de lo que es el amor.

En las vv 1y2 vemos algo de espiritualidad lo cual, dice Pablo que puedes ser muy espiritual pero que, si no tienes amor, no tu amor no el amor del mundo sino el amor de Dios de nada te sirve tu espiritualidad.

en el v3 vemos el altruista. lo cual te puede llevar a dar todo lo que tienes y aun puedes llegar a ser un mártir por los demás, pero si no hay amor de nada te sirve.

y después da las características no fingido sino sincero y verdadero amor.

v8 dice que el amor nunca dejara de ser, porque el amor el verdadero amor de Dios no es un sentimiento sino una persona y esta es Dios mismo. porque el amor natural tiende a cambiar, pero el amor de Dios nunca cambia.

ver (1Jn 4:11-21)

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